Utopía liberada

Hace mucho que quiero que sepas que soy así de tontamente feliz cuando estás conmigo y que no te abrazo mucho porque no quiero que nos soltemos.Que este positivismo pelotudo me lo otorga saber que vas a estar ahí al lado mío, que conozco tus miedos y los quiero espantar a besos.

Él estaba duro, muy. “Your merca is soooo good” dijo, dejando la mandíbula atrás. A mí no me cae bien la gente en esos mambos y te miré a vos, esperando que vinieras a darme la mano y te fueras conmigo a cualquier otro lugar de Buenos Aires a tomar una cerveza y festejar ¿Festejar qué? me decís siempre y yo siempre te digo que estar vivos. Y que a vos no te gustan las cosas dulces pero a los dos nos encanta el fernet. Y así es una comunión.

Pero no me diste la mano y lo miraste. Te quedaste. Yo me fui de esa fiesta que habías organizado para mí con alguien más. Vos te quedaste con él.

Te vi cerrar la puerta.

Hoy es el día del arte

a todos los artistas, a todos los que estudian, a todos los que admiran:

Feliz día!

Aprovéchenlo para conocer y sorprenderse con algún artista que desconozcan.

Recomiendo un flamenco renacentista: Pieter Van Huys

Y te pido perdón por tanto lío si te hice mucho ruido

Ayer cuando ése con el que me besuqueo cada tanto te miró mal quise pedirle que se fuera, explicarle que la parte importante de esta ecuación sos vos. El descubrimiento en mi vida es haberme chocado con la tuya, con todo lo que aquello implique. Que lo que me complementa, sos vos.

Y cuando esa amiga ebria que tenés te abrazó y me miró y dijo “vos sos lo que estuvimos esperando toda la vida” temblé. Quizás por eso aquel al que besuqueo te mire mal, porque sabe que hay otra complicidad.

Sabe perfectamente lo que vos no: que estás vos antes que cualquiera.

Tu papá te miró con esa cara que usa cuando no necesita explicaciones y te dijo: No espero que te cases con tu segundo novio, tampoco. Y vos, que nunca fuiste buena para expresarte en esas situaciones quisiste gritar que no, que no es tu segundo novio a pesar del beso que él acaba de presenciar.

¿Pero qué vas a decir? Él sigue ahí abrazando tu cintura y rechazarlo así sería mala educación. No sos maleducada.

Sonreís, ya no queda nada.

Lo hablarán mañana.

Cumplí 19 años.
Y en una terraza de una facultad porteña, unos seres con mucho amor me lo celebraron así.
Que la vida sea larga y bella, para ustedes también.

Cumplí 19 años.

Y en una terraza de una facultad porteña, unos seres con mucho amor me lo celebraron así.

Que la vida sea larga y bella, para ustedes también.